El trabajador nómada y la conexión permanente
Acabo de leer un espléndido artículo en ‘The Economist’ que hablaba sobre el nuevo tipo de trabajo, que denominan “nómada” por la inexistencia de un lugar predefinido para trabajar, y la falta de necesidad de la oficina como espacio actualmente. En el artículo se entrevista a varios directivos de compañías que o bien carecen de oficina directamente, o bien disponen de la opción de trabajar on-line desde donde les plazca.
La idea del trabajador nómada, que tanto nos gusta a todos, tiene los pros de una globalización total donde (y en Blog&World mismamente ocurre) ni la ciudad ni el país son problema a la hora de contratar un trabajador. Pero es que a la vez ha creado es nueva generación de trabajadores que popularmente se denominan “CrackBerrys” que viven trabajando 24 horas al día 365 días al año.
El problema para un trabajador “nómada” es el saber cuándo acaba su jornada laboral. Para un trabajador oficinista es fácil: cuando sale de su oficina acabó de trabajar. Pero en el caso de los nómadas deja de estar tan claro el momento de apagar la BlackBerry, el portátil o el gadget que utilice para su trabajo. Es ahí donde comienza el problema de lo que algunos denominan “adicción” (aunque personalmente no estoy muy de acuerdo con eso) al trabajo y la información en cualquier instante y en cualquier lugar.
Realmente explican mucho mejor todo este tema en el artículo original pero el objetivo de este post no es explicar lo que ya dijeron otros sino comparar opiniones (como casi todos en este blog). Así que voy a empezar dando la mía: Yo creo que la información instantánea y en cualquier lugar es de lo más beneficioso para el trabajador. Permite la conciliación de la vida familiar y laboral hasta estándares que hace 10 años eran inimaginables. ¿Qué hay mejor que poder trabajar mientras disfrutas de tus hijos? En todos estos años yo he trabajado de ambas formas a la vez ya que, como muchos sabréis, no me dedico a una sola cosa (sería incapaz) por lo que algunos de mi focos requieren (no por mí decisión) del trabajo en una oficina común. Y en todos estos años he disfrutado mucho más trabajando desde el Retiro o Green Park con mi conexión 3G o desde cualquier café del centro con conexión FON o hotspots Wifi que en ninguna oficina con ataduras.
Hay quien dice, como ya he comentado antes, que el trabajo nómada ata mucho más por no tener final pero yo creo que al mismo tiempo te da muchos más momentos de relax al no tener que cumplir un horario y poder posponer 5 minutos esa tarea para disfrutar de una vista, una conversación o simplemente un rato para pensar sin más.
En definitiva yo me declaro completamente a favor del trabajo nómada y me confieso un “CrackBerry” en toda regla sin pensar que esto sea un mal hábito. Y vosotros ¿Qué pensáis de todo esto?




Hoy he estado pensando una cosa. Se trata del
Leo hoy con alegría que RIM (empresa fabricante de las BlackBerry) resiste a la desaceleración económica y sigue dando buenos resultados. Era de esperar. Algunos pensaban que las BlackBerry iban a empezar a caer en picado como ha pasado con las Palm a causa del iPhone. Pero aunque el diseño de unas y otras sea parecido (con sus teclados QWERTY y una forma bastante similar), su base es muy diferente.
Es cierto también que el iPhone cumple a la perfección con las exigencias de Jobs en este campo: es una hardware diseñado por Apple y corre OS X, el sistema operativo de la compañía; pero en cuestión ofimática (ya se verá con el nuevo firmware y el SDK cono sigue este tema) deja mucho que desear tanto en gestión de correo (punto fuerte de BlackBerry) como en tareas profesionales como procesamiento de textos, hoja de cálculo, etc. Pero ahí ya estoy divagando y no quiero resultar pesado. Aunque a ambas les queda mucho camino por recorrer, a día de hoy, BlackBerry sigue siendo la mejor opción para el trabajador móvil.

Hoy publica